Control de embarazo normal y de alto riesgo

Todos los embarazos se vigilan como si de alto riesgo se tratasen, pero éstos requieren un esfuerzo y vigilancia adicional con una metodología específica. El embarazo de alto riesgo se considera en gestantes que padezcan una patología anterior. Es prioritario identificar precozmente los factores de riesgo y estimar su importancia en relación con el resultado perinatal para poder disminuir así las consecuencias adversas.

Estas son algunas de las situaciones que hacen catalogar un embarazo como de alto riesgo.

 
 
 
 
 
 
Riesgo medio:

• Anomalías pélvicas
• Cardiopatía I grado
• Condiciones socioeconómicas desfavorables
• Embarazo no deseado
• Estatura baja
• Control insuficiente de la gestación
• Esterilidad previa
• Fumadora habitual
• Edad inferior a 17 años o superior a 38años
• Gestante Rh-
• Gran multiparidad
• Incremento excesivo o insuficiente de peso
• Obesidad no mórbida
• Riesgo de ETS
• ITU o bacteriuria asintomática
• Riesgo laboral
• Metrorragia 1º trimestre
• Periodo intergenésico inferior a 12 meses

Riesgo Alto:

• Anemia grave
• Cardiopatía grado II
• Cirugía uterina previa
• Diabetes gestacional
• Embarazo gemelar
• Endocrinopatía
• Obesidad mórbida
• Infección materna
• VHB-VHC Lues
• Toxoplasmosis VIH
• Pielonefritis CMV
• Estreptococo hemolítico
• Sospecha de malformación fetal

Muy alto:

• Amenaza de parto prematuro
• Cardiopatías III y IV
• Diabetes pregestacional
• Drogadicción y alcoholismo
• Malformación fetal confirmada
• Gestación múltiple
• Muerte fetal confirmada
• Muerte perinatal recurrente
• Incompetencia cervical
• Retraso del crecimiento intrautero
• Patología asociada grave
• Placenta previa
• Preeclampsia grave
• Rotura prematura de membranas en el pretérmino